Una palabra, no un logo
Muchas apps inventan un nombre con la esperanza de que suene moderno. Nosotros hicimos lo contrario. Partimos de una palabra que la gente ya vive, y nos preguntamos si podíamos construir una empresa digna de ella.
Teriya conlleva una responsabilidad. Si la ponemos en la app, tenemos que decirlo en serio.
Un viaje es una relación
Cuando subes a un coche con alguien, eso no es una transacción entre un usuario y una unidad de oferta. Son dos personas, compartiendo unos minutos y un poco de confianza.
Tratar un viaje como una relación y no como un número cambia cómo lo diseñamos todo — desde cómo se paga a los conductores hasta cómo gestionamos el día en que algo sale mal.
Solidaridad, integrada en el producto
La solidaridad no es un eslogan para nosotros; aparece en las decisiones. Por eso los conductores se quedan con más de lo que ganan, por eso los miembros tienen indulgencia cuando los planes cambian, y por eso las herramientas de seguridad son el estándar, no un extra de pago.
El nombre nos mantiene honestos. Si una decisión no sirve a quienes mueven la ciudad, no es muy teriya.
Una movilidad que pertenece a su gente
Creemos que la movilidad debe pertenecer a quienes la hacen posible — los pasajeros, y los conductores que se ganan la vida al volante.
Eso es lo que significa teriya, y es el listón que nos exigimos. Haz un viaje y júzganos por él.